
Hacía muchos meses que él estaba enfermo. Después de varias operaciones, sesiones de quimio y de rayos, ya no quedaba nada por hacer, mas que rezar, esperar el desenlace y hacer que sus últimos días, sean los mas felices de su vida.
La esposa y los hijos le hacían compañía. Lo cuidaban, lo mimaban, le daban todos los gustos.
También se peleaban, se reían, hacían bromas....
Disimulaban… Como si la vida siguiera su curso normal, aunque todos sabían que no era así.
El era analista de sistemas. Una de las cosas que mas le gustaban, era pasar un rato todos los días frente a la PC.
Dinero para comprar una notebook no había, así que se la fabricaron. Compraron un teclado y un mouse inalámbricos. Pusieron el monitor y la CPU en una mesita con rueditas y le dieron la sorpresa!
Todos los días la usaba un ratito. Cuando se sentía de buen ánimo, él la pedía, y su esposa se la alcanzaba.
Una noche, en que habían quedado solos en la casa, él le dijo que se sentía bien.
_ ¿Querés la PC?, le preguntó ella.
_ No, ¡esta noche no! Hoy te quiero a vos...
Se miraron como solo dos personas que se aman profundamente se pueden mirar.
No hubo sexo desenfrenado.
Sólo, y como si fuera poco, hicieron el amor con cada centímetro de sus cuerpos, como nunca lo habían hecho antes y como nunca lo volverían a hacer.
Desnudos ambos, se abrazaron largamente y, mezcladas sus lágrimas, el sueño los venció.
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